Nov
2
2011

Mi otra familia: mi verdadera familia

Hoy sabemos de familias conformadas por parejas homosexuales, como por ejemplo las constituidas por lesbianas que conviven con sus hijos – sean éstos fruto de relaciones heterosexuales anteriores o bien de inseminaciones artificiales – y que representan una alternativa de vida con amor, cariño y respeto.

Sin embargo, parece que, para las familias tradicionales y para las personas muy conservadoras, los otros tipos de familia significan el fin de los “valores morales”, y al mismo tiempo son el flanco perfecto para discriminar, estigmatizar e incluso, agredir.

Mi otra familia: mi verdadera familiaPor ello las madres lesbianas tienen una doble responsabilidad, pues no sólo tienen que cuidar el crecimiento y desarrollo de sus hijos sino que, además, al hablar con ellos sobre la sexualidad, se ven en la tarea de ayudarlos a entender y respetar las preferencias sexuales de sus madres.

No es fácil auto aceptarse lesbiana y menos asumirlo frente a la familia y los hijos, pero se puede hacer y, después disfrutar plenamente una relación afectiva distinta a la heterosexual”.

Lo hablo desde mi experiencia personal; soy una mujer de 29 años madre de 3 hijos, mi historia es algo larga de contar pero la voy a resumir:

Mis preferencias sexuales siempre estuvieron claras, pero en la familia que crecí era muy difícil la aceptación de esta condición sexual, a los catorce años me vi casi obligada a irme de mi casa porque el ambiente era bastante pesado con mi papá.

Por eso tomé la decisión de irme a vivir con el papá de mi dos hijos mayores, pero vivía en una frustración constante ya que no podía ser quien soy. Un tiempo después me separé y empecé a vivir mi vida de una forma clandestina pues era ahora más difícil que antes ya que tenía una hija y un hijo, a los cuales darles ejemplo y hacer de sus vida algo muy distinto.

Tuve relaciones bastante intensas y difíciles de manejar, hasta que conocí a la que es mi pareja actual. Ha sido bastante difícil ya que mis hijos están en  edades de por si complicadas y la convivencia con ellos ha tenido de todo; mi mamá y mi hermana saben de mi condición y terminaron por aceptarla y respetarla, y mis hijos yo sé que lo saben… pero es un secreto a voces del que todo el mundo sabe pero nadie comenta.

Entre mis hijos y mi pareja existen muchos choques pero sé que se quieren mucho, es sólo que ella no tiene ni la paciencia ni la actitud para entenderlos y lograr un punto de equilibrio, así que siempre estoy en medio tratando de mediar de la mejor manera. Mi tercera bebé fue el resultado de una situación complicada de explicar… pero ese no es el caso, yo ya tenía una relación con esta persona con quien vivo ahora y con mi bebé la situación fue diferente porque mi pareja la ama como si la hubiese tenido ella. Llevamos tres años viviendo juntas y como decía no ha sido fácil, pero sé que si se puede formar una familia, aunque sea fuera de lo convencional o tradicional.

Ahora tengo 2 certezas: La primera es que estoy formando en mis hijos personas más tolerantes, justas, humanas y sobre todo respetuosas. La segunda es que “salir del closet”, o ser quien realmente soy a pesar de lo que digan o de que la gente no entienda, es la mejor decisión que pude tomar.

 

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Autora invitada por mipuntoD

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    El amor no tiene género, el matrimonio tampoco debería tenerlo…


    03/13/14

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    Que los cuentos de princesas no son sólo como los pintan… 


    03/12/14